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FECHAS 2017-2018

 Los Sabores en la Medicina Ayurveda.                                     

 

El Ayurveda es una medicina de la Tierra, una medicina trimilenaria que permanece intacta y aplicable eficazmente a los parámetros de desequilibrio que se producen en la vida del ser humano actual (moderno).

 

Ayurveda es una medicina de prevención, paliación y rejuvenecimiento. Casi todas sus pautas están encaminadas al conocimiento del terreno que se trata y al despliegue de pautas enfocadas a mantener la salud, ajustando el estilo de vida mediante hábitos, alimentos y acciones concretas en el día a día.

 

Al ser una medicina de la tierra, de la naturaleza y no estar basada en los químicos sintéticos, lo artificial, lo producido en masa, lo alejado de los ciclos naturales.... Ayurveda ayuda a equilibrarse retomando lo natural con terapias adaptadas a cada biotipo personal.

 

Uno se encuentra de nuevo con lo coherente, con lo que le conduce al bienestar, energía y equilibrio (cuestiones tan olvidadas hoy en día).

 

Alguno de los elementos que el Ayurveda utiliza de manera muy simple y a la vez compleja (por el detallado estudio de propiedades que existe detrás) es el trabajo con los alimentos a través de sus sabores.

 

Los sabores que contienen estos alimentos o las hierbas determinan el efecto que va a producir una sustancia en el cuerpo o la mente.

 

Según la fisiología Ayurveda el sabor es Rasa: "aquél que va a nutrir y expandirse por todos los tejidos del organismo".

 

Existen 6 rasas que componen todas las sustancias y las características que los impregnan producirán bienestar o desequilibrio, según sea la forma de ser usados o el exceso o defecto con que se consuman.

 

Es decir, si nosotros consumimos una cantidad importante diaria de sustancias de sabor dulce, aportaremos a nuestro organismo una pesadez excesiva, crearemos mucosidad y lo enfriaremos extraordinariamente. Esto nos dará problemas con nuestros órganos digestivos relacionados con el elemento tierra, de modo que nuestro estómago y nuestro bazo-páncreas sufrirán, nuestros pulmones se llenarán de "mucus" y toxinas, nuestra mente se volverá lenta y generaremos una actitud de indiferencia ante las cosas, de modo que perderemos capacidad de reacción, nuestro pensamiento crítico se debilitará y seremos manipulados con mayor facilidad. Observad cuán dulces son los productos que encontramos en el mercado (bollería, colas, comida preparada, zumos, medicamentos....)

 

Sin embargo, si el consumo de dulce es moderado y adaptado a cada persona, generaremos una buena masa ósea, tendremos un carácter cordial, una mente tranquila y buena resistencia física.

 

Vamos a ver de manera resumida cuáles son los sabores restantes y qué producen en nuestra salud.

 

Ácido- El sabor ácido va a ser un buen estimulante de la digestión, aumentando los líquidos que ayudarán a hidratar los alimentos. Aporta una energía descendente que ayuda a eliminar los desechos (por lo tanto es un sabor con propiedad laxante). Si tomáramos muchos alimentos o sustancias ácidas, aparecerían problemas musculares tales como debilidad, laxitud y alteraciones en la piel. A nivel mental, el ácido aportará sentimientos de envidia y resentimiento, podemos sentir que los otros tienen mejores cosas que nosotros o nos sentimos poco cuidados por la vida.

 

Salado- Este sabor también aumentará la actividad digestiva, deshaciendo los alimentos y las grasas, mejorando el sabor de los alimentos. Si nos excedemos con el salado, podemos retener líquidos, aumentar nuestra tensión arterial y perjudicar la buena función de los riñones, sentir náuseas e incluso vómitar ( en las famosas limpiezas yóguicas o "netis" se utiliza agua salada para vomitar y limpiar el estómago ). Aparecerán también nuevas arrugas en la piel y desde el punto de vista mental, el salado crea apegos relacionados con el placer mundano y las adicciones. Curiosamente en nuestra cultura hablamos del famoso "viejo verde", aquella persona con tendencias relacionadas con los placeres terrenales más básicos. En Inglaterra por ejemplo describen a estas personas como "old salty man" (viejo  salado).

 

Picante- Este sabor aumentará el apetito eficaz y quemará las toxinas del organismo, calienta el cuerpo en días de frío y mejora la circulación general. Es un sabor que despeja la mente y mejora el pensamiento y la buena visión ante un asunto que resolver. Si abusamos del picante se pueden producir contracturas musculares, irritación digestiva, problemas de sequedad en los pulmones. Mentalmente el sabor picante genera intensas ganas de vivir grandes experiencias, aporta osadía y valentía sin medir demasiado las consecuencias, impaciencia y muchas veces irritabilidad y enfado.

 

Amargo- el sabor amargo elimina líquidos y seca la humedad excesiva del cuerpo. Calma la sed, purifica la sangre y mejora la digestión del hígado y el ardor estomacal. Si abusamos de este sabor podemos tener problemas cardíacos, anemia, hipotensión e insomnio. Mentalmente el amargo produce frustración, pesar por la vida, dolor emocional. Los niveles de estado de ánimo bajan.

 

Astringente- el astringente es un sabor que limpia el organismo y sirve cuando hay pérdidas de líquidos (exceso de sudor, diarreas, hipersalivación, hemorragias...). Ayuda a los pulmones a expectorar la mucosidad y cura las heridas. Si abusamos de este sabor, podemos tener gases, flatulencias, hormigueo en las extremidades y estreñimiento y mentalmente tenemos sensación de miedo, temor por las cosas que antes no nos asustaban y ahora se convierten en un problema.

 

 

De hecho, podemos tratar una situación aguda solamente con el aporte de un sabor o combinación de sabores concentrados, siempre que no sea muy grave y requiera otro tipo de atención. Por ejemplo, veamos una situación en la que se produzca ansiedad, mucho nerviosismo con dispersión y desorientación.... Imaginad que a una persona de carácter sensible le dan la noticia de que su pareja la acaba de dejar o ha perdido su trabajo. Esta persona puede empezar a hiperventilar, tener una tormenta de pensamientos negativos y sentirse muy angustiada. Podemos ayudarla dándole un vaso de agua con zumo de limón al 50% y una cucharadita de sal. Debe tomar este remedio sentada, respirando con suavidad y en pequeños sorbos.

 

Que el Sabor sea tu medicina..........

 

Carmen Navarro.

Escuela de Estudios Ayurvédicos  |  praanam.ayurveda@gmail.com